Saltar al contenido
El sector legal español, contado sin toga
Inicio›Guía

Cómo manejar tu web

Lo que necesitas para publicar, moderar y no depender de nadie. Está pensada para leerse entera una vez y volver a ella cuando haga falta.

Esta guía es tuya y va a crecer. Si hay algo que no se entiende o que echas en falta, dímelo y lo añado. Cuanto más me preguntes, mejor queda para ti.
1

Entrar a tu panel

Todo se hace desde el mismo sitio: tu dirección seguida de /wp-admin.

fueradeacta.com/wp-admin

Guárdalo en los favoritos del navegador. Si te pide usuario y contraseña, son los que ya tienes.

Un consejo: cuando termines de trabajar, cierra sesión si estás en un ordenador que no es solo tuyo. Arriba a la derecha, sobre tu nombre.

2

Publicar un artículo

En el menú de la izquierda, Entradas › Añadir nueva.

  1. El título. Es lo primero y lo más importante: es lo que se ve en Google y lo que decide si alguien entra o no.
  2. El texto. Escribe normal. Para separar apartados usa los encabezados, que están en el menú de bloques: ayudan a leer y ayudan a Google.
  3. La categoría. A la derecha. Elige una sola: es la que decide en qué sección aparece.
  4. La imagen destacada. Abajo a la derecha. No te la saltes: es la que sale cuando alguien comparte el artículo en LinkedIn o WhatsApp. Sin ella, el enlace se ve soso y se comparte mucho menos.
  5. Publicar, arriba a la derecha.

Si no quieres publicarlo todavía: dale a Guardar borrador. Se queda guardado y no lo ve nadie. Y si quieres que salga solo un día concreto, en Publicar › Inmediatamente puedes poner fecha y hora.

3

Las imágenes

Dos cosas que marcan la diferencia y cuestan diez segundos:

  • El tamaño. Una foto de móvil pesa varios megas y eso hace tu web lenta. Antes de subirla, redúcela. Vale cualquier web gratuita de las que comprimen imágenes, o el propio editor de fotos de tu ordenador. Con 1.600 píxeles de ancho vas sobrada.
  • El texto alternativo. Al subir una imagen, WordPress te pide un «texto alternativo». Escribe en una frase qué se ve. Sirve para las personas que navegan con lector de pantalla y para que Google entienda la foto.

Cuidado con el origen. No cojas imágenes de Google sin más: casi todas tienen dueño. Usa bancos gratuitos (Unsplash, Pexels) o las tuyas.

4

Moderar el foro

Está en Foros, en el menú de la izquierda. Lo que vas a usar de verdad:

  • Aprobar o rechazar lo que está esperando. Si activamos que los mensajes de alguien nuevo pasen por ti, aparecen aquí.
  • Editar un mensaje, por ejemplo para quitar un nombre propio que se le escapó a alguien, sin borrar el mensaje entero.
  • Cerrar un tema cuando una conversación se ha ido de las manos. Se queda visible pero ya no se puede responder.
  • Bloquear a un usuario, que es el último recurso.

Lo que mejor funciona: cuando alguien se pase, no discutas con él en el hilo. Edita o retira el mensaje y escríbele en privado señalando la norma. Discutir en público alarga el problema y lo pone delante de todo el mundo.

Las normas están en esta página. Cámbialas cuando quieras: son tuyas.

5

La votación de despachos

Aquí tu trabajo es poco pero importante:

  • Revisar los comentarios antes de que se publiquen. El criterio es el mismo que en el foro: se puede criticar a un despacho, no a una persona con nombre.
  • Añadir despachos que la gente escriba y no estén en la lista.
  • Mirar los picos raros. Si un despacho pasa de dos valoraciones a cuarenta excelentes en una tarde, eso hay que mirarlo antes de que salga.
6

Lo que mejor es no tocar

No porque no puedas, sino porque son las cosas que rompen un sitio:

  • El editor de temas y de plugins (Apariencia › Editor). Un carácter de más ahí deja la web en blanco.
  • Desactivar plugins sin saber qué hacen. Si crees que sobra alguno, pregúntame antes.
  • Los ajustes de enlaces permanentes. Cambiarlos rompe las direcciones de todos tus artículos publicados y los enlaces que ya haya compartido la gente.
  • Borrar cualquier cosa que no hayas creado tú.

La regla corta: escribir, publicar y moderar es todo tuyo y no tiene riesgo. Lo que toca la estructura, pregunta antes. Nunca me molesta.

7

Si algo se rompe

No te asustes y, sobre todo, no toques más cosas intentando arreglarlo: eso es lo que convierte un problema pequeño en uno grande.

  1. Haz una captura de pantalla de lo que ves, con el error incluido.
  2. Apunta qué estabas haciendo justo antes. Esto es lo que más ayuda a arreglarlo rápido.
  3. Escríbeme con las dos cosas.

Si la web entera no carga, prueba antes desde otro dispositivo o con los datos del móvil en vez del wifi. A veces es tu conexión y no el sitio.

8

Cada cierto tiempo

  • Las actualizaciones. WordPress te avisa con un círculo naranja. Las de seguridad conviene hacerlas pronto. Si alguna vez te da miedo darle, dímelo y la hago yo.
  • Las copias de seguridad. Es lo único que te salva de verdad si algo va muy mal. Asegúrate de que hay copias automáticas y de que sabes dónde están.
  • Los enlaces rotos. Cada pocos meses, haz clic por tu propia web como si fueras un visitante. Es la forma más tonta y más eficaz de encontrar cosas que se han roto sin avisar.
✓

Y lo más importante

Esto no hay que aprendérselo. Ten la guía a mano y consúltala cuando la necesites: en dos semanas de uso ya no te hará falta para lo del día a día.

Y cuando montemos todo en tu sitio nos sentamos en una llamada y lo recorremos juntos en pantalla, con tus artículos de verdad delante. Preguntas todo lo que quieras, las veces que quieras.